En la región fronteriza del norte de México, se fortalece la infraestructura de asistencia para personas migrantes y refugiadas, mediante la creación de entornos que fomentan la independencia, la inserción en el ámbito laboral y el disfrute de los derechos fundamentales. La apertura de la flamante Casa de Transición en Tijuana marca un avance crucial en la colaboración global destinada a satisfacer los requerimientos de aquellos que aspiran a iniciar una nueva etapa en México.
La ONG Ayuda en Acción de México, en conjunto con la Embajada de España y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), anunció la apertura de este espacio en noviembre de 2025, respondiendo a la creciente demanda de atención humanitaria en Baja California. El año pasado, más de 31,000 personas migrantes arribaron a la región, generando una presión considerable sobre los albergues locales que operan con capacidad limitada, según datos del Instituto Nacional de Migración (INM). La nueva casa se convierte así en un refugio seguro que busca garantizar derechos fundamentales y ofrecer acompañamiento integral para quienes se encuentran en tránsito o en proceso de asentamiento.
El evento de apertura contó con la presencia del embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado, y de Tania Rodríguez Zafra, quien es la directora general de Ayuda en Acción en el país. Asimismo, asistieron funcionarios de la Unión Europea y delegados del gobierno municipal. Esta convergencia de participantes subraya el compromiso de diversos sectores para robustecer los caminos de protección y asegurar la dignidad de los migrantes y refugiados en la zona fronteriza norte.
Esquema completo de respaldo y autosuficiencia
La Casa de Transición de Tijuana se enmarca dentro del programa España te Acompaña, una iniciativa de cooperación bilateral que tiene como objetivo promover la integración social y laboral de mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas LGBTIQ+ en movilidad humana. A diferencia de los modelos de asistencia tradicional, este espacio va más allá del resguardo temporal: ofrece acompañamiento legal, atención psicológica y capacitación orientada a la empleabilidad. En total, las Casas de Transición en México han beneficiado a más de 6,200 personas hasta la fecha, demostrando que es posible combinar protección con oportunidades de desarrollo.
Juan Duarte destacó que la casa inaugurada en Tijuana refleja la solidaridad como motor de transformación. Con capacidad para albergar hasta 30 personas, este espacio inició sus operaciones en agosto de 2025 y se enfoca en promover la independencia y la integración de sus beneficiarios en el ámbito laboral. La propuesta no solo proporciona un techo seguro, sino que también ofrece herramientas que facilitan la construcción de un proyecto de vida sostenible.
El esquema de la Casa de Transición se basa en una perspectiva integral, donde el apoyo trasciende el tiempo de estancia en el refugio. Las iniciativas de capacitación técnica y destrezas interpersonales capacitan a los ocupantes para obtener aptitudes esenciales que les faciliten el acceso a trabajos estables, al mismo tiempo que el monitoreo constante garantiza una evolución exitosa y sostenida hacia la autonomía.
Alianzas estratégicas para la integración laboral
Uno de los fundamentos del esquema de la Casa de Transición es la inserción en el ámbito laboral, la cual se materializa a través de convenios con entidades del sector privado y organizaciones no gubernamentales especializadas. Entre los colaboradores sobresalen Tent Partnership for Refugees y compañías dedicadas como Lego, Arca Continental y Pentafon, que posibilitan la incorporación a puestos de trabajo formales y brindan apoyo durante la etapa de ajuste. Estas sinergias son cruciales para que los habitantes puedan obtener posibilidades laborales justas y duraderas, aportando al progreso económico y social de la zona.
Además, la operación del espacio se sostiene gracias a la coordinación con instituciones locales y nacionales como COMAR, Alianza para los Refugiadas e INMUJER. Este trabajo conjunto permitió certificar la Casa de Transición como Punto Naranja, reconocimiento que garantiza la seguridad de las mujeres dentro del espacio. Tania Rodríguez Zafra señaló que la apertura en Tijuana representa un avance estratégico para ampliar el alcance de los programas de Ayuda en Acción, en respuesta a la creciente demanda de atención humanitaria en la frontera norte.
La combinación de capacitación, asesoría legal y acompañamiento psicológico con oportunidades laborales marca una diferencia significativa frente a otros modelos de asistencia. Los residentes no solo reciben apoyo inmediato, sino que adquieren habilidades que les permiten integrarse plenamente a la sociedad mexicana y proyectar un futuro autónomo.
Tijuana como referente de acogida
La urbe de Tijuana se ha establecido como un enclave fundamental para la acogida de individuos migrantes y refugiados en el territorio mexicano. Su posición geográfica privilegiada y la existencia de entidades humanitarias han transformado a esta localidad en un referente de cohesión y colaboración. La Casa de Transición potencia esta función al presentar un esquema reproducible que enfatiza la dignidad, la independencia y la integración comunitaria.
Más allá de brindar alojamiento temporal, este espacio busca fortalecer la capacidad de las personas migrantes para contribuir a la vida económica y social de la ciudad. La combinación de acompañamiento legal, apoyo psicológico y acceso a empleo formal permite que los residentes no solo se protejan ante situaciones de vulnerabilidad, sino que también desarrollen proyectos personales y profesionales sostenibles.
El impacto del proyecto se extiende a toda la comunidad, generando conciencia sobre la importancia de garantizar derechos y promover la integración de personas migrantes y refugiadas. La cooperación entre gobiernos, organismos internacionales y empresas privadas demuestra que los modelos de asistencia innovadores pueden tener un efecto positivo tanto para los beneficiarios como para la sociedad en general.
Repercusión en la sociedad y perspectivas futuras
La apertura de la Casa de Transición en Tijuana constituye un hito en la cooperación bilateral entre México y España, así como un ejemplo de cómo la acción conjunta de distintos sectores puede generar cambios significativos en la vida de las personas migrantes. La iniciativa busca ser un modelo escalable que pueda replicarse en otras regiones del país donde la movilidad humana representa un desafío social y humanitario.
El enfoque integral del programa garantiza que los residentes no solo reciban protección inmediata, sino que también cuenten con herramientas para desarrollar su independencia y fortalecer su integración en la comunidad. Esto incluye programas de formación laboral, orientación psicológica y acompañamiento legal, además de alianzas con empresas locales que facilitan la inserción en empleos formales y sostenibles.
Asimismo, el modelo fortalece el tejido social al promover la colaboración entre distintas instituciones, empresas y organizaciones civiles, demostrando que la solidaridad y la cooperación pueden generar soluciones efectivas frente a retos migratorios complejos. La Casa de Transición en Tijuana no solo atiende necesidades inmediatas, sino que también contribuye a crear un entorno más inclusivo y equitativo para todos.
Un nuevo comienzo para los migrantes
En el contexto actual, donde los flujos migratorios continúan creciendo y los recursos de atención son limitados, la Casa de Transición representa una respuesta innovadora y eficaz. Al combinar refugio temporal, capacitación y acompañamiento integral, se ofrece a los residentes una oportunidad real de reconstruir sus vidas con dignidad y autonomía.
La iniciativa también tiene un efecto multiplicador: promueve la conciencia sobre la importancia de proteger los derechos de las personas migrantes y refugiadas, fomenta la integración laboral y social, y fortalece la cooperación internacional en la región. La experiencia de Tijuana puede servir de referencia para otras ciudades que enfrentan desafíos similares, demostrando que es posible crear modelos sostenibles y humanos para atender a quienes buscan seguridad y oportunidades en un nuevo país.
Con la Casa de Transición, Ayuda en Acción, la Embajada de España y la AECID consolidan un espacio donde la protección, la autonomía y el desarrollo van de la mano, marcando un camino hacia la integración efectiva de las personas migrantes y refugiadas en México. Este proyecto reafirma el compromiso de construir una sociedad más inclusiva y solidaria, donde la movilidad humana sea atendida con respeto, equidad y oportunidades concretas para todos.