Presiones sobre Trump aumentan, pero la decisión final sobre Irán es suya

https://s.france24.com/media/display/9951b0c0-df82-11ea-b716-005056bff430/w:1280/p:16x9/2020-08-14T173925Z_711687336_RC2TDI9U5IQK_RTRMADP_3_USA-TRUMP.JPG

En un inesperado cambio de los eventos, el Presidente de Estados Unidos optó por dejar antes de tiempo la cumbre del G7, que se estaba realizando en Canadá, para volver a Washington. El motivo principal: una intensificación significativa en el enfrentamiento entre Irán e Israel, que en ese momento ya había estado aumentando durante varios días y provocaba inquietud a nivel mundial.

¿Qué aconteció en la reunión cumbre?

El presidente explicó su salida argumentando que notaba el empeoramiento de la situación en Oriente Medio y que su presencia en Washington era necesaria. “Seguramente ustedes perciben lo mismo que yo y debo volver lo más pronto posible”, mencionó poco antes de subir al avión presidencial. Por lo tanto, suspendió encuentros bilaterales programados con líderes de países amigos, como México y Ucrania.

Comunicación impactante por medio de plataformas sociales

Desde su plataforma social, el mandatario compartió un comunicado del primer ministro de Israel, exhortando a “desalojar de forma inmediata” la capital de Irán ante la amenaza de ataques cercanos. Asimismo, criticó severamente la negativa de Irán a un potencial pacto nuclear, afirmando que “Irán no puede poseer un arma nuclear”. Manifestó que su gobierno había propuesto un acuerdo con un límite de tiempo —“60 días”— y que, al no ser firmado, las repercusiones ya estaban en curso.

Reunión del Consejo de Seguridad Nacional

Estando ya en Washington, organizó una reunión especial del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca. A pesar de no revelar información a los medios, se conoció que el objetivo principal era examinar la situación militar y diplomática en el Oriente Medio.

Leer más  ¿Qué impacto tiene la nueva Guerra Fría en la política global?

Plan: influencia sin acción directa

Simultáneamente, desde el Pentágono se informó sobre el incremento de la presencia militar de Estados Unidos en la zona, mediante el despliegue de recursos de defensa gestionados por el Mando Central. El secretario de Defensa señaló que estos refuerzos son de naturaleza disuasoria y defensiva, no ofensiva.

Al mismo tiempo, se desveló que la administración federal impidió un plan israelí orientado a atacar directamente al líder supremo de Irán, el Ayatolá Jamenei, alegando que se quiere evitar una escalada total y preservar opciones diplomáticas.

Última advertencia

El mandatario adoptó una postura decidida: instó a Irán a considerar lo que describió como una “nueva oportunidad” para reanudar un pacto nuclear que alivie tensiones. Expresando su interés en un “cierre definitivo” del conflicto nuclear, comunicó la posible movilización de altos funcionarios estadounidenses a Oriente Medio —como su delegado especial o el vicepresidente— si Irán respondía con negociaciones.

Ámbito militar y diplomático

El enfrentamiento se prolongaba con varios días de violencia: Israel había efectuado bombardeos aéreos en áreas nucleares y en los medios oficiales iraníes —como la central de televisión gubernamental—, resultando en la muerte de figuras importantes y científicos del programa nuclear de Irán, según huffingtonpost.es. En respuesta, Irán lanzó misiles balísticos sobre suelo israelí, causando varias víctimas civiles en ambos bandos.

Análisis de la táctica

Este capítulo muestra una táctica que une:

  1. Apoyo militar disuasorio: Incremento de presencia defensiva para resguardar intereses nacionales.
  2. Presión diplomática: Exhortaciones públicas e invitaciones a negociar bajo presión.
  3. Límites claros: Rechazo de acciones de alto riesgo —como un ataque contra líderes iraníes— para evitar una confrontación abierta.
  4. Convocatoria a revisiones internas: Uso del Consejo de Seguridad Nacional para actualizar postura y acciones.
Leer más  La respuesta de Europa al nuevo panorama geopolítico tras las acciones de Trump y la amenaza rusa

Consecuencias rápidas

  • Militares: El despliegue de buques de guerra y misiles antiaéreos ayuda a estabilizar la región, pero también aumenta las tensiones.
  • Políticas: Su retorno prematuro al G7 altera las reuniones con aliados, provocando señales de desconfianza e incertidumbre dentro del grupo.
  • Diplomáticas: La presión para que Irán acepte un nuevo marco de control nuclear se intensifica. Sin embargo, hay claros indicios de rechazo por parte de Teherán a condiciones impuestas.

Peligros involucrados

  • Tensión militar: Si Irán reacciona atacando instalaciones o intereses de Estados Unidos, la situación podría descontrolarse.
  • Discrepancia en EE.UU.: Mientras ciertos grupos dentro del partido aumentan la presión, otros temen un nuevo enfrentamiento, que tendría un gran costo político interno.
  • Repercusiones mundiales: Los mercados energéticos son sensibles al conflicto; la economía global podría sufrir con cualquier aumento de tensión.